Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Bota vacía la sed no quita.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Si el jade no es pulido (labrado), resulta inútil.
El mejor escribano echa un borrón.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Enero y Febrero desviajadero.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Donde se cree que hay tocinos, no hay estacas.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Amor por cartas son promesas falsas.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Boticario sin botica, nada significa.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
El daño hecho no tiene remedio.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Injerta en Abril y a los tres años cogerás uvas mil.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Poco y en paz, mucho se me haz.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Impedir lo que ha de ser, no puede ser.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
Idos y muertos es lo mesmo.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Es más inútil que cenicero de moto.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Yernos y nueras, en las afueras.
Baila más que un trompo.
A quien espera, su bien llega.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
El que no anda, no tropieza.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.