Quien te quiere, te aporrea.
El hombre nació para morir, es mortal.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Tómame a cuestas y verás lo que peso.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
A la hija mala, dineros y casalla.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
El que no anda, no tropieza.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Hombre harto, no es comilón.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Febrero, rato malo y rato bueno.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Santo Tomé, ver y creer.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
El saber no ocupa lugar, pero sí espacio en disco.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Con la misma vara que midas serás medido.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Para aprender a caminar, primero hay que gatear.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Lisonjas en boca de embajador tienen mal sabor.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Febrero, cebadero.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Al estudiante, el tabaco no le falte.
El fruto prohibido es el más apetecible.
Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Obra acabada venta aguarda.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Refregadas, duelen más las llagas.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.