Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.
Para el solano, agua en mano.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Mucho saber, menos ignorar es.
Vale más tener que no desear.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
No te alabes antes de que acabes.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
Date prisa, pero no corras.
Cortesías engendran cortesías.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
El hombre propone y Dios dispone.
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Ante la duda, la más madura.
No hagas bien sin mirar a quien.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
No se hablar, y me mandas predicar.
A quien dan, no escoge.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Pedir las perlas de la virgen.