Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Obras vea yo; palabras, no.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Para buena vida, orden y medida.
O faja o caja.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Tras la fortuna guía el favor.
La suerte nunca da, solo presta.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Al loco y al aire, darles calle.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Desee bien, sea bueno.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Haciendo se aprende a hacer.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
De casa del abad, comer y llevar.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Ruego de Rey, mandato es.