Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Cerco de luna, agua segura.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Juramento, juro y miento.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Las aguas mansas son las peores
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
El que se casa, por todo pasa.
No hay peligro para el preparado.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Cada gusto cuesta un susto.
El que se apura, poco dura.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
No hay que ser caballo para saber de carreras.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Un buen día vale por un mal mes
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Volverse la albarda a la barriga.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Para afilar el formón, hay que darle al mollejón.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Poca cuadrilla, vida tranquila
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Cría fama y échate en la cama.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Calva buena, luna llena.
Todos los extremos son malos.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
A mala suerte, envidia fuerte.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.