Paciencia, cachaza y mala intención.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
Los hombres son mejores que su teología
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
No seas hornera si la cabeza tienes de cera.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
La vida es así, y el día es hoy.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Más feliz que marica con dos culos.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Haciendo y vendiendo irás subiendo.
Boca abierta, dientes de oro.
Se llena antes el ojo que el papo.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Quiéreme poco pero continúa
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Tras el buen comer, ajo.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Detrás de la leche nada eches.
Buen podador, buen viñador.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Lo que no se conoce no se apetece.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
De la discusión surge la luz.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Comida fría y bebida caliente, no hacen buen vientre.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.
Amigo reconciliado, doble enemigo
A persona lisonjera no le des oreja.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Hablar por referencias es casi mentir.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Idos y muertos, olvidados presto.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.