Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Buen comedor, buen dormidor.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Criticar es más fácil que imitar.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Hijos casados, duelos doblados.
Despacito por las piedras
Hacer de tripas corazón.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
De buena harina, buena masa.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Dos capitanes hunden la nave.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
La necesidad hace maestros.
Barco grande, ande o no ande.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
La suerte es de los audaces.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Lo comido por lo servido.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Dar la callada por respuesta.
Llegar a punto de caramelo.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Ara bien y cogerás trigo.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Esto es pan para tu matate.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.