Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
En materia de dinero, no hay compañero.
A buen señor, buena demanda.
Lo que has de dar al rato, dáselo al gato.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
A caballo que se empaca, dale estaca.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Escoba nueva, barre bien.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Escucha tu corazón... que sabe.
Días y ollas hacen grandes obras.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Hay que tomar el toro por las astas.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
La cortesía exige reciprocidad.
El que mucho ofrece, poco da.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
La cascara guarda el palo.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Pastelero a tus pasteles.
A donde las dan, allí las toman.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Demasiada amistad genera enfados
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
El que con cojos anda se llama bastón.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Te quiero Andrés, por el interés.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
Más vale loco que necio.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Empieza la tarea y luego termínala.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
El que calla, otorga.
Componte para el marido y no para el amigo.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar