Hacer la del humo.
El que no es buzo, es porque no ha buceado.
Un amigo vale cien parientes
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Quien mezcla estudio y beber no llega ni a bachiller.
Hacer de un camino, dos mandados.
Al agradecido, más de lo pedido.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Hacer la plancha.
Más ordinario que un sicario en un burro.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Hombre viejo no necesita consejo.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Vale más tener que no desear.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
Orejas de burro.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Más mamado que chupo de guardería.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Escatimar y dar a putas.
Haz lo que creas que está bien.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Para que no se espante el borrico por delante.
El hábito es una camisa de hierro.
Gastalo en la cocina y no en medicina.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Para el gusto se hicieron los colores.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Las letras con sangre entran.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.