Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Amor y vino, sin desatino.
El que mucho promete, poco cumple.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Conócete a ti mismo.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Virgo viejo, puta segura.
Hablar con lengua de plata.
Come con él, y guárdate de él.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
Donde hay gana, hay maña.
No hay camino sin tropiezo.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Dame dineros y no consejos.
La ocasión llega, llama y no espera.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
No hay tan buen compañero como el dinero.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
La más cauta es tenida por más casta.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
El que da, recibe.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
Primero la firmita y luego la camita.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Casa de mantener, castillo de defender.