El corazón de un niño: espera lo que desea.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Admisión de delito, relevo de prueba.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Buena cara dice buen alma.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Amistad de juerga no dura nada.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Cada quien, con su cada cual.
De lo que no sabes, no hables.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Cada uno es artífice de su ventura.
Cuanto más primo, más me arrimo.
En caso de duda, la más tetuda.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Más puede diligencia que ciencia.
Según con quien te encontré, así te trate.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Escucha en el silencio y serás sabio.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Quien dice la verdad, cobra odio.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Quien mucho da mucho recibe.