Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Más vale maña que fuerza.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Un real de deuda, otro acarrea.
Callando el necio, se hace discreto.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Vale más el que sabe más.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Hoy te lo dice tu amiga.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Hablar en plata blanca.
Ante la duda, abstente.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Probando es como se guisa.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
El que poco tiene a poco aspira.
La vida es un misterio, desvelalo.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Vecinas porque les digo las mentiras.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
El buen alimento cría entendimiento.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
La variedad place a la voluntad.
Un amigo vale cien parientes
A jugar y perder, pagar y callar.