Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
A más años, más desengaños.
Calumnia, que algo queda.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
A enemigo que huye, puente de plata.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
El hablar, es más fácil que el probar.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Ama de cura, puta segura.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Al loco y al aire, darles calle.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Fía poco y en muy pocos.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
De abundancia del corazón, habla la lengua.