Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
No te fíes del sol de primavera.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
La esperanza es la última en morir.
Secreto entre reunión es de mala educación.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Suerte, y al toro.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Da y ten, y harás bien.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Alabanza propia, mentira clara.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Ron, ron; tras la capa te andan.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Saber poco obliga a mucho.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Pan tierno, casa con empeño.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Obra hecha, dinero espera.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Difama, que algo queda.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Donde no hay celos no hay amor.
Buenas razones cautivan los corazones.