El solo querer es medio poder.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Lo pasado, pisado.
Año nuevo vida nueva.
Primero comer, que ser cristiano.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Comida hecha, amistad deshecha.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
O faja o caja.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
No con quien naces, sino con quien paces.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Achaque el viernes por comer carne.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Como chancho en misa.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Los justos pagan por pecadores.
Que mañana hay misa para los sordos.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Antes de que acabes, no te alabes.
Perfecto solo Dios.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Más vale la seguridad, que la policía.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
El que presta, a pedir se atiene.
A la hija muda, su madre la entiende.