Más vale maña que fuerza.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
Abogacía que no zorrocía.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Para presumir hay que sufrir.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Educación y pesetas, educación completa.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
El frío conoce al encuero.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Por el interés te quiero Andrés.
Quien te ha visto y quien te ve.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Quien no miente no viene de buena gente.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
El que nada sabe, de nada duda.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Se sabe donde se nace, pero no dónde se muere.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Di mentira, y sacarás verdad.
Solo sé que poco sé y lo poco que sé apenas lo sé.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
En el peligro se conoce al amigo.
El más cuerdo, más callado.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.