La muerte y el juego, no respetan privilegios.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Aseada aunque sea jorobada.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Amores y dolores quitan el sueño.
De dientes pa'fuera.
Padecer cochura por hermosura.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Es más listo que el hambre.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
El monte tiene ojo.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
La muerte es puerta de la vida.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
El que habla es el que peca.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Come y bebe, que la vida es breve.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Espéjate para que veas cómo eres.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Como te cuidas, duras.
Mientras más aprendo menos sé.
Despacio, que llevo prisa.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
Ponerse la tapa en la cabeza
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
No hay otra felicidad que la paz interior.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Solo como Adán en el día de la madre
Quien no se cansa, su ideal alcanza.