El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Cada uno dice quién es.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Quien dice la verdad, cobra odio.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Entre más apuro menos prisa.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Date buena vida, temerás más la caída.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Con los años viene el seso.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Todo necio confunde valor y precio.
Cien refranes, cien verdades.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Hacer enseña a hacer.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Los celos son el amor propio de la carne
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Un buen día nunca se olvida.