El interés mata la amistad
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Al rebuznar se verá quien no es león
La tercera es la vencida"
Nadie está contento con su suerte.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
Canción de la transición.
El que bien huele, mal hiede.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
A gran prisa, gran vagar.
Cada uno tiene su alguacil.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Sin sal, todo sabe mal.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Obra acabada, a dios agrada.
A quien mal canta, bien le suena.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Al higo por amigo
Siempre habla quien menos puede.
Ingratos hacen recatados.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Día nublado engaña al amo y al criado.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Tragando aunque sea saliva.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
La muerte a nadie perdona.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
No te alabes antes de que acabes.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Del ahogado, el sombrero.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Quien roba una vez, roba diez.