Buena gana de comer, rica salsa es.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Más vale despedirse que ser despedido.
Cabeza grande, poco seso y mucho aire.
Casa sin madre, río sin cauce.
Más ven cuatro ojos que dos.
El hablar, es más fácil que el probar.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
La verdad a medias es mentira verdadera.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
El que bebe alante, bebe agua limpia.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
A mala venta, mala cuenta.
Culo sentado, hace mal mandando.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Cada casa es un caso.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Las palabras sinceras no son elegantes, pero las elegantes no son sinceras.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.