Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
A picada de mosca, pieza de sabana.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Por la víspera se conocen las fiestas.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Hombres de noche, muñecos de día.
Más vale ensalada que hambre.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
Bueno está lo bueno.
A la par es negar y tarde dar.
Quien más tiene, más quiere.
El mal cobrador hace mal pagador.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Al músico viejo le queda el compás.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Mujer ventana, poco costura.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Haz buena harina y no toques bocina.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
De lo vedado, un solo bocado.