Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Cargos son cargas.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Apaga la luz, Mañosón!
Quien se casa, casa quiere.
A perro macho lo capan una sola vez
Ayúdate y te ayudaré.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
En enero, cada oveja con su cordero.
Mal se conforma con el viejo la moza.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Dar la última mano.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
El buen paño dentro del arca se vende.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Con maña, caza a la mosca la araña.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
No necesito tecomates para nadar.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Quien vende barato vende doblado.
El buey pace donde yace.
La buena hija dos veces viene a casa.
Lo que se ve, se aprende.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Lo barato cuesta caro
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Nunca falta un culo para un bacín.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Esperanza que consuela, que no muera.