Como te presentes, así te mirara la gente.
Cinco puercos son manada.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Una buena acción es la mejor oración.
A todo coche, le llega su sábado.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
El que la hace, la paga.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
El buen vino en vaso chico.
Abusar es mal usar.
Primero, pensar y después, hablar.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Cada perro, con su hueso.
Una hora de contento, vale por ciento.
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Ir por lana y volver trasquilado.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
Víbora que chilla no pica.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Enero, claro y heladero.
Al son que me tocan bailo.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Nunca olvides tu casa.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Suerte, y al toro.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Niño mimado, niño mal educado.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.