No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Por pedir, nada se pierde.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
A mala venta, mala cuenta.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
El que se rompe los dientes con la cáscara raramente come la almendra.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
A cautela, cautela y media.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Hacer de necesidad virtud.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
No hay caldo que no se enfríe.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Lento pero seguro.
Dime matagatos, que he matado un gato.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Buscar los tres pies al gato.
Al mal paso, darle prisa.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Cada burro apechuga con su carga.
Callemos, que el sordo escucha.
En casa pobre, pocos cuentos.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
El ceremonial es el humo de la amistad