Una manzana cada día, de médico te ahorraría.
Más vale tuerta que muerta.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Agrandado como alpargata de pichi.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Dádiva forzada no merece gracias.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Pocas palabras son mejor.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Por el árbol se conoce el fruto.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Volverse la albarda a la barriga.
Quien desprecia, comprar quiere.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Al maestro, cuchillada presto.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Amante atrevido, de la amada más querido.
La verdad sale en boca de los niños.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
El hablar bien, poco cuesta.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Pueblo chico infierno grande.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Por robar la carne el gato, se colgó en el garabato.
Más vale dar que la carga llevar.