Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
El lo que se pierde, se aprende.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
En Abril y Mayo, haz harina para todo el año.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Echando a perder se aprende.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Para poca salud, más vale morirse.
No hay don sin din.
En Noviembre, mata tus cerdos.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Tentar la huevera a las gallinas
Querer matar dos moscas de un golpe
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
Lo que has de dar al rato, dáselo al gato.
Antes de que acabes, no te alabes.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Por pedir, nada se pierde.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Costumbre mala, desterrarla.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
La abundancia mata la gana.
Toda flor quiere ser fruto.
Mucho ruido y pozas nueces.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Estómago vacío no tiene oídos.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
La noche para pensar, el día para obrar.
Agárreme, que llevo prisa.
Untado un dedo, untada toda la mano.