Ojos que no ven, gallinas al saco.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Cabeza loca, la pierde su boca.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Chivo que se devuelve se esnuca.
En tiempo de campaña, apaña.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
El casado casa quiere.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Quien ama, teme.
Chocolate frío, échalo al río.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Cada cual a lo suyo.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Estar armado hasta los dientes
Molino que no muele, algo le duele.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
El corazón del ñame solo lo sabe el cuchillo.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.