A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Cuanto más tienes, más quieres.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Quien siembra, siega.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Dar al olvido.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
La respuesta más rápida es la acción.
Gozo que no se comunica, se achica.
El parir y amasar siempre empezar.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
Agua de llena, noche de angulas.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
De buen chaparrón, buen remojón.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Más pesado y más malsano, que la carne de marrano.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
La belleza entra por la boca.
Levantarse con el pie izquierdo.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Mira antes de saltar.
Lo que sea que suene.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Jamón empezado, pronto mediado; jamón mediado, pronto acabado.
Buey muerto, vaca es.
Adorar al santo por la peana.
Carga que place, bien se trae.
Probando es como se guisa.
Al mal paso, darle prisa.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Dame pan y dime tonto.
Debo, no niego; pago, no tengo.
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Dinero de canto, se va rodando.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Pronto y bien no hay quien.