Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
No comas ansias.
Para lograr buen tocino, hay que engordar al cochino.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Encima de la cabaña todo daña.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Madrastra, madre áspera.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Suegra, ni de caramelo.
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Ese huevo, quiere sal.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
A la hija de tu vecino, límpiale el moco y cásala con tu hijo.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Haber de todo, como en botica.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Sabe más que el tocino rancio.
Quien lo comió aquél lo escote.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
En Agosto, prepara la tinaja para el mosto.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Hortelano tonto, patata gorda.
Haceos miel y comeos han las moscas.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Cada uno con su humo.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
La crianza es buena los trece meses del año
Una comida sin vino, es como un día sin sol.