A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
A mucho vino, poco tino.
La crianza es buena los trece meses del año
Cada panadero blasona de sus panes.
De higos a brevas, larga las lleva.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Dame venta y te daré cuenta.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
De tierra de alacranes, pocos panes.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Pintada en los WC.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Hacerse el de la oreja mocha.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Magra olla y gordo testamento.
Esto son habas contadas.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Meter aguja y sacar reja.
Tinto con jamón es buena inyección.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Contra el flato, bicarbonato.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Atender y entender para aprender.
Maestro de atar escobas.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Dale, si le das, que me llamen en casa.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
El que come y canta algún sentido le falta.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
A río revuelto, ganancia de pescadores.