Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
En casa llena el loco no se apena.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Gallo fino no extraña gallinero.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Te casaste, te frego.
Yantar sin vino, convite canino.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Hacer mangas y capirotes.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Juego y paseo, solo para recreo.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Llenar el tarro.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Pastelero a tus pasteles.
Invierno frío, verano caluroso.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Lo que la sardina requiere es pica y bebe.
Harto ayuna quien mal come.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
La ropa sucia se debe lavar en casa.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Gastar poco y comer bien, no puede ser.
Más barato es cuidar que edificar.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
En casa llena no hay mujer mala.
Chilla más que un camionao é pollos.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Amor con casada, vida arriesgada.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
A lo hecho, pecho.
Costumbre mala, desterrarla.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Caldera observada no hierve jamás.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.