Tarea que agrada, presto se acaba.
Nunca olvides tu casa.
A chica boca, chica sopa.
Para cuchillo que corta, no hay carne dura.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
A carne mala, buena salsa.
El que come aprisa, come mal.
Paciencia y barajar.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
La venganza es un plato para tomar frío.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Gallina que no come, no pone.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Cazador, mentidor.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
El que depende de otro come mal y cena peor.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Palabra de cortesano, humo vano.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
No hay como la casa de uno
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Volverse humo.
A bloque, la casa en roque.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Más mató la cena que sanó Avicena.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Caldo de gallina y precaución no hicieron jamás daño a hombre ni varón.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Carne a carne, amor se hace.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.