Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
No eches más leña al fuego.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Una salsa de tomate, le sentaría bien hasta el chocolate.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Olla chica hace la bolsa grande.
La Cruz, la viña reluz.
Cuando hay para carne, es vigilia.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Comer bien o comer mal, va en un real.
Vecina de portal, gallina de corral.
A manos frías, corazón ardiente.
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Pies, ¿para qué os quiero?.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
El vino en jarro cura el catarro.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Pan y vino andan camino.
El hambre es la buena, no la comida.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
A quien no le sobra pan, no críe can.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Al gorrino y al melón, calor.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Las penas con pan son buenas.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.