Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Quiéreme poco pero continúa
Juicios tengas, y los ganes.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Al que no quiera taza, taza y media.
Hay desgracias con suerte.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Ocasión llegada presto agárrala.
Mear sin peer, rara vez.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
A mala venta, mala cuenta.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Despacito y buena letra.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Puerta de villa, puerta de vida.
Si la coges borracha, la tendrás puta y ladrona.
Haber de todo, como en botica.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Más merezco; pero contigo me conformo.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Ojo por ojo, diente por diente.
Las paredes tienen oidos.
A barba muerta, obligación cubierta.
Corta despacio, que hay poco paño.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
No hay dos sin tres.
Otoño entrante, barriga tirante.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Abril, uno bueno entre mil.
Ayunar, o comer truchas.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Te pido hojas y me traes ramas.