Ni llueca eches que pollos saques.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Casa revuelta, huéspedes espera.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Estoy como gallo en corral ajeno
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Julio, siega y pon tres cubos.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Lo que siembras cosechas.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Yo que callo, piedras apaño.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Botija nueva hace el agua fresca.
No da quien tiene, sino quien quiere.
La buena obra, ella misma se loa.
Aún no asamos y ya pringamos.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Lo que fuere sonará.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
El perfume bueno siempre viene en potes pequeños.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
A la vejez, viruelas.
A brutos da el juego.
Come para vivir y bebe para comer.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Poco mal y bien quejado.