Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Los hijos son la riqueza del pobre.
El que las hace, las imagina.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Quien se casa, casa quiere.
Del agua mansa no fíes nada.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Están más concentraos que un jugo de china.
A la prima, se le arrima.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Quiero ver si como ronca duerme.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Copas son triunfos.
Bien ora quien bien obra.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Tiempos pasados fueron mejores.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Buena vida, padre y madre olvida.
Detrás de la leche nada eches.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Cuervos vienen, carne huelen.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Dar en el clavo.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Barba remojada, medio afeitada.