Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Hay que convivir; pero no conbeber.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Café cocido, café perdido.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
A barba moza, vergüenza poca.
Comer arena antes que hacer vileza.
pajero como tenedor de oveja.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Rábanos y queso tienen la corte en peso.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
Está como aji titi.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Buen podador, buen viñador.
O todos moros o todos cristianos.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Secreto a voces.
Dádivas quebrantan peñas.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Ara bien y cogerás trigo.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Mala yerba, mucho crece.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.