Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Ver para creer.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Non hai mellor rede cá que pilla o peixe.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Eso es meterse en camisa de once varas.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Va como honda que lleva el diablo.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Consejo tardío, consejo baldío.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Sal derramada, quimera armada.
Gallina vieja da buen caldo.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Buey suelto, rey muerto.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Camisa de culebra con vino, el mejor medicamento para el bovino.
Abril llovedero, llena el granero.
Asno con hambre, cardos come.
El que mucho come, poco adelgaza.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.