Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
El más cuerdo, más callado.
A confesión de parte relevo de prueba.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
El que nace capacho, muere serón.
Qué es una raya más para el tigre.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Burro amarrado, leña segura.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Jugar a las cartas vistas.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
La glotonería acaba con muchos.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Es como llevar leña para el monte.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
A jugar y perder, pagar y callar.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
No lo hurta, lo hereda.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene