En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Buscar cinco pies al gato, y solo tiene cuatro.
Del ocio nace el feo negocio.
No acose, que la están peinando.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Jugar y perder bien puede suceder.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
Labrador que labra, no tiene estiletes ni cabras.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Bueno de asar, duro de pelar.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
¿Qué le hace una mancha más al tigre?.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Agua fina saca la espina.
Al acebuche no hay quien le luche.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
En la variedad está el gusto.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
El arma es enemiga de su dueño.
Burro amarrado, leña segura.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Al saber lo llaman suerte.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
Más pica espuela de celos que de aceros.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
La mala paga , aunque sea en paja.