Quien amaga y no da, miedo ha.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Burro amarrado, leña segura.
También al verdugo ahorcan.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Las penas no matan, pero rematan.
Las penas con pan son buenas.
Cojo con miedo, corre ligero.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
El más fuerte teme a la muerte.
Quien hace, aplace.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Hambre matada, comida acabada.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
A barba muerta, obligación cubierta.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
La culpa del asno echarla a la albarda.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Pa'trás como las del marrano.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Tapados como el burro de la noria.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
A consejo malo, campana de palo.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
Bueno de asar, duro de pelar.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Las penas, o acaban, o se acaban.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Carne de cochino, pide vino.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.