El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Malos reyes, muchas leyes.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Una pena quita a otra pena.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Dando al diablo el hato y el garabato.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Darle a uno mala espina.
Iglesia, o mar, o casa real.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
A buena confesión, mala penitencia.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Cuando hay para carne, es vigilia.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Una rata dentro de una tinaja.
Quien mucho desea, mucho teme.
Bragueta abierta pájaro muerto.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Camino malo se anda ligero.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Duro de cocer, duro de comer.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
La envidia es carcoma de los huesos.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Dar con la puerta en la cara.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
El Juez, derecho como la viga del techo.
El ladrón juzga por su condición.