De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
A hijo malo, pan y palo.
A la hija mala, dineros y casalla.
Quien se excusa se acusa.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Llenar el tarro.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Ir de capa caída.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Ver pecar, convida a pecar.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Llaga incurable, vida miserable.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
A lo hecho, pecho.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
El que es culpable puede reincidir.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Más fea que un carro por debajo.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
La condición hace al ladrón.
De lo vedado, un solo bocado.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Para el avaro, todo es caro.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Donde hay patrón no manda criado.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.