Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
A cabo de rato, Andújar.
No es por el huevo, sino por el fuero.
La Justicia entra por casa.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Hacer de tripas corazón.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
El que fía o promete, en deudas se mete.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
Parejo como las calles de León.
El miedo guarda la viña.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
No hay ladrón sin encubridor.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Dinero guardado, barco amarrado.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Carne a carne, amor se hace.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Ser un mordedor de pilares
El corazón que sabe temer sabe acometer.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.