No hay mejor ahorrar que poco gastar.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Moza reidora, o puta o habladora.
Más dura una taza vieja que una nueva.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Vive y deja vivir.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Quien no arrisca, no aprisca.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
Estas son de mi rodada.
Que la haga el que la deshizo.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
Agua al higo, que ha llovido.
Juez con prisa, juez que yerra.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Eso es regar fuera del tiesto.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
De hoy a mañana se cae una casa.
Reino dividido, reino perdido.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Abril llovedero, llena el granero.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
El que manda, no va.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Las cosas de palacio van despacio.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Hombre casado, burro domado.