Deja al maestro, aunque sea un burro.
A traidor, traidor y medio.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
A buenos ocios, malos negocios.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Hay ropa tendida.
Cabeza para naciente y pies para poniente.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Bailar con la más fea.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Valgan las llenas, por las vacías.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
Roma, acuerdos y locos doma.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
El que no cojea, renquea.
El que no arriesga, no pasa el río.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Corre más una loca en chanclas.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Las apariencias engañan.
Viejo con moza, mal retoza.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
Ave por ave, el carnero si volare.
El que fía, o pierde o porfía.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Estar armado hasta los dientes
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Cada pardal a su espigal.