Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Casa de mantener, castillo de defender.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
El que va para viejo va para pendejo.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
A liebre ida, palos al cubil.
La jodienda no tiene enmienda.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Cual el derrotero, tal el paradero.
Quien desprecia, comprar quiere.
La primavera la sangre altera.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
El mosquito de uno es el camello de otro.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
El que quiera ser líder debe ser puente.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
A gran prisa, gran vagar.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Carne en calceta, para quien la meta.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
De hora en hora, Dios mejora.
En tiempo de campaña, apaña.
El que trae , lleva.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
De día beata, de noche gata.
¡Chínchate un ojo!