Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Bebe y ata la bota.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Dar la última mano.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Estar en tres y dos.
De día no veo y de noche me espulgo.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Caballo andador tropezador.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Enójate pero no pegues.
Ganar, poco vale sin guardar.
Es más fácil, destruir que construir.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Te casaste, te entera.
Marido muerto, otro al puesto.
Manda, manda, Pedro y anda.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Ha de salir la corneja al soto.
A gran salto, gran quebranto.
Lo que va viene.
El levante las mueve y el poniente las llueve.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Le dijo la sartén al cazo.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.