Caer es más sencillo que levantarse.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Mal hace quien nada hace.
Siempre que llovió, paró.
Cinco: por el culo te la hinco.
Hacer buenas (o malas) migas.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
No se cazan liebres tocando almireces.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Estoy como gallo en corral ajeno
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Músico pagado no hace buen son.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Cada uno canta como quiere.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Al mal paso, darle prisa.
No es nada, que del humo llora.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Explique, no complique.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Si quieres la paz, prepara la guerra.
El que aconseja, no paga.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.