A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
El que de joven corre, de viejo trota.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Por poco se empieza y a mucho se llega.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Pastelero a tus pasteles.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Las armas y las heridas, deben llevarse escondidas.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Dos perros pueden matar a un león.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
A tambor mayor, diana no.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Es más feo que carro visto por debajo.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Hazte la fama y échate a la cama.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.